Decorar el hogar con plantas purifica el ambiente y aporta dosis de bienestar

Las plantas y las flores son uno de los recursos más utilizados para la decoración del hogar, tanto en los interiores como en los exteriores de casa. Además de vestir los ambientes y aportar un toque natural a la estancia, tienen muchos beneficios. Entre otros, purifican el aire, regulan la humedad y estimulan la concentración.

Por todas estas razones, es importante saber escoger la planta adecuada para cada espacio. Tener en cuenta la luz natural, el índice de humedad, la sequedad… por no mencionar los agentes externos como los aires acondicionados, la calefacción, las estufas, etc. Además, cada estancia tiene su microclima… no es lo mismo un baño que una cocina o un dormitorio. Tener plantas significa dedicar tiempo para su cuidado, así que si conocemos el tiempo que vamos a invertir en ellas, podremos escoger mejor las plantas.

Mantener un equilibrio en el interior con plantas grandes o pequeñas, de hojas grandes u hojas pequeñas… puede ayudar a crear una mayor sensación de amplitud o a rellenar ángulos o espacios muertos de la estancia. Además, utilizar un soporte u otro da más o menos protagonismo a la planta o a la flor… existen las cestas colgantes, los pedestales, las macetas de cerámica o de fibra vegetal, los jarrones de cristal transparente u opacos y las jardineras, entre otros.

Los cuartos de baño tienen la peculiaridad de ser zonas más cerradas y húmedas de la casa. Así que se trata de entornos ideales para aquellas plantas que absorben fácilmente la humedad y prosperan en entornos más oscuros.  El vapor de la ducha proporciona la humedad que las plantas requieren y la luz de una pequeña ventana suele ser suficiente.

Buenos ejemplos de adaptación en estos entornos son la cinta, que absorbe la humedad del aire a través de sus largas hojas, y el helecho. Este último necesita mucha humedad y poca claridad.

Para introducir las plantas en el baño, muchas veces se opta por los maceteros colgantes, ya que no ocupan espacio y al estar más elevados, permiten que la planta entre antes en contacto con la concentración del vapor de agua.

Plantas que enriquecen el espacio de trabajo

Los numerosos beneficios que tienen las plantas sobre la salud ya han sido probados. Crean ambientes relajados y, por tanto, reducen los niveles de estrés. Además, ayudan a la reducción del polvo al rebajar la sequedad del ambiente.

Son muchos los que defienden que contar con ellas en nuestro lugar de trabajo mejora la productividad. Y es que ese contacto con la naturaleza, incluso aunque se trate de una simple maceta, aporta importantes ventajas emocionales, ayuda a focalizar la mente y mantenernos más concentrados.

Buenas opciones son los cactus, que necesitan poca dedicación y agua. También los potos, que son plantas que se adaptan muy bien a los espacios interiores y no necesitan excesivos cuidados y las plantas crasas que resisten bien la sequía.

Caja decorativa o joyero de cerámica beige
Jarrones y floreros de vidrio marrón Bliss
Abanico decorativo de hoja de palma Spades

¡Dedica tiempo y espacio a las plantas!