Receta de otoño:

Crema de calabaza y zanahoria con notas de jengibre fresco.

Cómo decorar tu casa en otoño
Parece que es definitivo: el frío ya ha llegado y ha venido para quedarse, al menos durante los próximos seis o siete meses. Y con este cambio de tiempo apetece también un cambio en el menú del día a día, ¿verdad? Ir sustituyendo las sopas frías y refrescantes por cremas más consistentes y calentitas. Lo más natural y sostenible es apostar por productos de temporada como las setas, las frutas otoñales como la granada y los caquis, o verduras y hortalizas como la calabaza, tan abundante en esta época del año. En Andrea House no solamente nos apasiona la cocina, sino que nos esforzamos por desarrollar colecciones que ayuden a crear una cocina funcional y consciente: lo hacemos eligiendo materiales naturales y respetuosos con el medio ambiente como la madera, las fibras vegetales, el acero inoxidable… Siempre pensando en que una cocina sostenible debe ser también una cocina para vivirla. Así que esta semana, en El Magazine de Andrea, nos hace especial ilusión compartir una sencilla receta para saborear el otoño y disfrutar de la cocina. Se trata de una crema de verduras y hortalizas llena de carotenos, beneficiosa para el sistema inmunitario y deliciosa por su sabor dulce y su textura sedosa. ¡Manos a la obra!

Ingredientes:

  • Agua mineral o filtrada
  • 1  cebolla
  • 600 gr de calabaza pelada
  • 4 zanahorias grandes
  • 1 trozo de raíz de jengibre fresco
  • 200 ml de bebida de arroz (u otra bebida vegetal, pero sin azúcar)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal 
  • Pimienta rosa
Decorar la cama con mantas y plaids

Preparación

En primer lugar, pelaremos y cortaremos la cebolla en tiras finas o trozos pequeños, lo que nos sea más fácil. Simplemente, lo más importante que hay que tener en cuenta es que las tiras o los trozos sean aproximadamente del mismo tamaño. Esta es la forma de asegurarnos que toda la cebolla se cocinará por igual al mismo tiempo. Si los trozos fueran muy desiguales, los pequeños se empezarían a quemar antes de que los grandes apenas hubieran empezado a dorarse. 

Cuando tengamos toda la cebolla cortada pondremos una olla a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente, tiraremos la cebolla cortada, removiendo a menudo, hasta que se dore. Podemos añadirle una pizca de sal, para que la cebolla vaya soltando su propia agua. Es importante que no llegue a tostarse, ya que de lo contrario el sabor a cebolla tostada predominaría demasiado en el sabor final de la crema. 

Mientras la cebolla se va dorando, pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas del mismo grosor, aproximadamente. Cortamos también la calabaza, que ya habíamos pelado y limpiado previamente, en dados de unos dos centímetros aproximadamente.

Esperaremos a que la cebolla esté dorada para añadir entonces la zanahoria y la calabaza cortadas, removiendo con una espátula de madera para que las hortalizas se mezclen y doren ligeramente en la olla antes de añadir el agua. 

Tabla de corte de madera

Ha llegado la hora de añadir el agua a la olla, pero ¡ojo! Solo añadiremos agua hasta unas ¾ partes de donde llegue la verdura. Es decir, que el agua no llegue a cubrir de todo los dados de calabaza y las rodajas de zanahoria. Añadimos un poco más de sal, removemos y tapamos la olla. Esto lo hacemos porque al añadir la sal, las hortalizas van a soltar su propia agua y así evitamos un exceso de líquido que pueda diluir el sabor de la crema. Manteniendo el fuego medio, dejamos hervir las verduras hasta que las podamos pinchar fácilmente con un cuchillo o un tenedor. Eso es aproximadamente unos 20 minutos.

Transcurrido este tiempo, retiramos la olla del fuego y la dejamos reposar unos minutos, para que pierda un poco de calor. Después, lo trituramos todo con una batidora de mano o con un robot de cocina. Cuánta más potencia tenga el accesorio de cocina con qué trituremos los ingredientes, mayor será la cremosidad que lograremos. Después de triturar toda la verdura obtenemos un puré de color naranja intenso y textura espesa, así que es la hora de añadir a la mezcla la bebida de arroz. Recomendamos usar bebida de arroz porque ya de por sí tiene un sabor dulce, que combina muy bien con los ingredientes de nuestra crema de carotenos. Además, no contiene gluten ni lactosa, así que es apta para personas celíacas, intolerantes a la lactosa o personas que hayan optado por una dieta vegana o sin productos de origen animal. Sin embargo, podemos usar cualquier otro tipo de bebida vegetal o leche de vaca, si preferimos un sabor menos dulce. 

Decorar la cama con mantas y plaids

Para empezar, añadimos solamente la mitad de la bebida de arroz y volvemos a batir. Si así ya hemos logrado la textura deseada, la dejamos así. Si preferimos una crema menos espesa, vamos añadiendo bebida de arroz hasta que logremos la cremosidad esperada. Al terminar, tendremos una crema suave, dulce y de color naranja claro, en función de la cantidad de bebida de arroz que hayamos añadido. Para aportar un poco más de untuosidad a nuestra receta, añadiremos un chorro de aceite de oliva virgen extra y removeremos con una cuchara de madera. Observaremos cómo el color anaranjado de la crema va adoptando un tono más brillante y un aspecto más suculento.

Nuestra crema de otoño ya está prácticamente lista, solo faltan las notas finales que darán personalidad a la receta: ha llegado la hora del jengibre y la pimienta. El jengibre es una planta originaria del extremo oriente, aunque su parte más conocida y utilizada en gastronomía es su raíz. Tiene un intenso y refrescante sabor picante y la medicina tradicional asiática lleva más de dos mil años usándola por sus infinitas propiedades medicinales. Se trata de un ingrediente que además de dar mucho juego en la cocina, es un antiinflamatorio y un antiséptico natural, perfecto para procesos catarrales, tan comunes en otoño y en invierno. Además, así como la pimienta, tiene propiedades termogénicas, que significa que ayuda a aumentar la temperatura basal del cuerpo, aportando una sensación reconfortante en épocas de frío.

Decorar la cama con mantas y plaids
Decorar la cama con mantas y plaids

Para beneficiarnos de todas estas propiedades, rallaremos una raíz de jengibre fresco hasta obtener algunas virutas para espolvorear por encima de la crema de calabaza y zanahoria. El tamaño de las virutas puede variar en función de los gustos de cada uno, por eso recomendamos usar algún tipo de rallador que ofrezca varios tipos de corte, y hacerlo siempre encima de una tabla de corte, para evitar estropear la superficie de la cocina. Una vez tengamos un pequeño puñado de virutas de jengibre rallado, lo dispondremos encima de la crema, lista para servir en un bol, junto a una pizca de pimienta.

¡Buen provecho!